…volar, soñar, dormir mucho, reír. La realidad comienza a pesarme, y cuando eso pasa, mi mente busca la salida de emergencia más cercana. Y eso es peligroso… peligroso porque significa que algo grande está por suceder. Y en realidad es cierto, quizá no lo vaya a provocar yo, pero lo puedo sentir cerca… Me niego a reciclar problemas, creyendo que son nuevos cuando de hecho son los mismos de siempre. Y me toca ceder, como siempre. Ceder porque soy la más joven, la más comprensiva, y de última, porque me importa. Aunque dé bronca.
La noche tampoco ayuda. La noche con su velo a secreto perfumado. A veces la poesía salva, a veces me hunde.
Hoy me siento muy en el fondo.