Gratitud

Gracias. Gracias por el cielo azul, gracias por las estrellas de la noche.
Gracias por el perfume de las rosas, por las lágrimas de emoción, por el silencio cargado de significados.
Gracias por el sol que ilumina mis pasos, por la música que me recorre y me apasiona y me conmueve y me anima y me explota dentro.
Gracias por el sabor del mate, por los panqueques con dulce de leche.
Gracias por el sonido de las ruedas de mi auto deslizándose por el pavimento, alejándose del mundo, acercándose a un destino incierto. Gracias por los caminos sinuosos, por la tierra que se arremolina levantando polvareda, por el perfume a cielo, por el sabor a pasto.
Gracias por esa sensación indescriptible de expansión hacia el infinito, cruzando los puentes del cuerpo hacia el silencio del destino. Gracias por la conexión con el universo, con las personas, gracias por el amor, gracias por sentirme tan conectada con todo y con todos, gracias por el abrazo a la noche que refugia y calma ansiedades.
Gracias por saber cuándo decir basta, cuándo abandonar los caminos que no son para ser recorridos por uno. Gracias por encontrar nuevas curvas donde girar para ir al encuentro de un nuevo camino, un nuevo destino, un nuevo amor, un nuevo aprendizaje.
Gracias por las palabras, por la inspiración, por poder plasmar en letras todo lo que siento dentro mío.
Gracias por mis sobrinas, tan hermosas, tan sanas, tan perfectas. Gracias por mi familia imperfecta y disfuncional a la cual quiero con todas sus fallas y desquicios.
Gracias por los vuelos, reales e imaginarios, gracias por el aire, por la mente aérea que tengo. Gracias por los cambios de planes, por estar subida a una cuerda floja que no tiene forma, no tiene destino, no tiene final.
Gracias por todo lo que me queda por aprender, por todos los errores que voy a cometer, por todas las veces en las que voy a salir lastimada emocionalmente, gracias por rescatar sabiduría de mis vivencias, por comprender que se vive para eso, y que nada es irreversible, nada es definitivo, nada es irrefultable. Gracias porque todo lo que sucede que es malo en apariencias, siempre termina teniendo un costado positivo que termina inclinando la balanza hacia arriba.
Gracias por poder descubrirme, y sonar loca, desquiciada, sin rumbo, por ir siempre más allá, empujando los límites siempre un poco más, un poco más, coleccionando sensaciones, saliéndome del pavimento poco a poco y entrando en caminos de tierra y ripio, en caminos que no tienen huella definida, en caminos que no todos transitan y por eso están apenas definidos, sin perder sin embargo mi contacto con el mundo en el que vivimos.
Gracias porque todo, todo lo que pido, todo lo que quiero, lo consigo. Todo.
Gracias por estar ahí, gracias por leer estas palabras, gracias por acompañarme en este viaje que no tiene precedentes en mi vida. Esto no es solo un blog, es mi vida, es mi camino, es un viaje de ida hacia el no sé dónde.
Gracias por la vida.
Gracias.

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