Miércoles 17/10/2007
Creo que este sueño tiene que ver con la charla militar que tuve con una persona que conocí el día lunes, volviendo desde Bahía Blanca. Soñé que los ingleses invadían Buenos Aires, en la época actual. Me acuerdo de estar cerca de una especie de circo, cuando empezaron a anunciar que nos refugiemos dentro de esa construcción que era como un circo, porque estábamos siendo atacados por aviones, con misiles. Ahí fue cuando nos dimos cuenta de la invasión. Yo me meto dentro de esa carpa con los demás, estaban todos aterrorizados menos yo. Yo observaba con total tranquilidad cómo caían misiles del cielo y explotaban cerca nuestro. No eran misiles grandes, eran como chiquitos, que llegaban a la tierra y boom! explotaban. Uno de esos misiles cae muy cerca mío, y cuando lo vi venir pensé para mí “bueno, este es el momento de morir, qué le vamos a hacer”, pero cuando cayó a tierra el misil no explotó, quedó ahí, hechando humo. Yo estaba esperando a que explotara, después de todo estábamos en el medio de un campo/bosque y no había lugares donde esconderse… pero el misil nunca explotó. Entonces cuando vi que no explotaba, me corrí del lugar, y lo único que atiné a pensar fue “bueno… parece que aún en esta circunstancia sigo protegida”. Esto tiene sentido porque yo tengo la teoría de que algo me protege en la vida de que me suceda nada malo. En el sueño, atribuí la no explosión del misil a esa protección.
Pasa el ataque, y los que quedábamos emprendemos el regreso a la ciudad a través del bosque. En el camino nos encontramos con muchos soldados ingleses que nos dejaban caminar y pasar sin atacarnos ni nada. Yo observaba con curiosidad cómo los ingleses se habían apoderado del territorio, así sin más, porque eran muchos y muy armados, y me preguntaba cómo las Naciones Unidas no hacía nada. Veía las casas o construcciones precarias que estaban llenas de soldados, que las usaban como trincheras. Finalmente llegamos a un lugar donde estaban los soldados argentinos, pero una de las casas había sido utilizada por ellos y estaba vacía, y allí paramos a descansar. Lo último que recuerdo antes de despertarme fue el aviso de uno de los del grupo donde yo estaba, diciéndonos que teníamos que desocupar el lugar porque los ingleses pensaban que dentro había soldados argentinos y pensaban realizar un ataque a las dos de la mañana de esa misma noche. Me desperté con una sensación muy extraña, el sueño había sido muy real, pero yo jamás sentí miedo. Lo que recuerdo sentir, fue curiosidad.
Martes 10-10-2007
Tuve un sueño que lo recordé apenas me despertó el riiing del teléfono hoy temprano, pero luego lo olvidé (cómo odio el teléfono de mañana!). Después de ese sueño fantasma recuerdo otro, el que le siguió… varias personas estaban conmigo en la calle, entre ellas Soledad Pastoruti (risas no, please!) y la madre era Maria Valenzuela (dios!). Recuerdo un Farmacity, y estábamos a la búsqueda de algo. Buscando ese algo, estaba mi auto también, al que todos manejaban. El admin del auto también estaba, creo. Cuando nos reunimos todos de nuevo, nadie tenía el auto, ni la llave. Y yo decía… ahora si me tengo que poner a buscar el auto, no lo encuentro más! Era como que había quedado estacionado en algún lado, pero yo no sabía dónde.
Siguiente sueño, caminando por Quilmes me tocan la espalda y cuando me doy vuelta era papá, en un saco negro con su sombrero de siempre, que me decía “hola!”
Viernes 5-10-2007
Esa noche me dormí casi a las seis de la mañana, porque había salido. Cerca de las dos de la tarde del sábado tuve un sueño demasiado vívido… tan vívido que cuando me desperté, no sabía en dónde estaba. Soñé que me encontraba en Key West (el punto más lejano del continente de los Cayos de la Florida) y que tenía que hacer todo el camino de regreso al continente en colectivo (son unas cuantas horas de viaje). Recuerdo muy claramente el perfume del aire tan claro y diáfano, las palmeras y el sol brillante en el cielo, la sensación de verano, el placer de estar de nuevo en Florida.Tenía al mismo tiempo un temor, quería salir de allí y volver al continente sin que se haga demasiado tarde, pero las horas pasaban y no llegaba. Además tuve que hacer muchos trasbordos de buses, y creo que hasta tuve que tomar una lancha. El sueño se confundía con otras imágenes, imágenes en una isla con arena, yo (a veces no era yo) con otra persona, con un hombre. Creo que había otras personas, pero a veces no estaban. Cuando volvía al sueño de Key West, a medida que empezaba a atardecer tenía un apremio cada vez mayor de llegar, pero existían complicaciones, demoras en los transportes, gente. Me desperté muy confundida, creyendo que me encontraba allá, y no en Buenos Aires. Nunca me pasa eso de despertarme y estar desorientada, ni siquiera cuando no duermo en casa.